¿Cuándo dejar de medicar a un niño con TDAH?

TDAH VACACIONES VERANO

En la actualidad, el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una patología que empezamos a conocer con detalle. En torno al 5-7% de los niños pueden padecerla, y hasta un tercio lo mantendría como adulto, aunque no en todos los casos es necesario un tratamiento farmacológico del paciente. La causa de que un niño presente TDAH está en un retraso madurativo del lóbulo frontal del cerebro. En las ocasiones en las que sí se precisa tratamiento farmacológico, una de las dudas que surgen en los padres es, ¿hasta cuándo va a necesitar mi hijo tratamiento?

Como en casi todo en la ciencia en general, y en la medicina en particular, no hay una respuesta contundente a ello. En el TDAH se ha hablado mucho de la recomendación de unas vacaciones terapéuticas. Consistirían en dejar de medicar al niño durante las vacaciones de verano, entendiendo que no se empeoraría su rendimiento académico, con una doble finalidad: valorar si la mejoría del TDAH una vez dejamos el tratamiento se sostiene, y poder aumentar el apetito o incluso el crecimiento del niño, en los casos en los que la medicación pudiese estar afectándolos.

Se debe individualizar la conveniencia o no de cesar el tratamiento durante el verano, pues no siempre será recomendable. Un reciente estudio británico ha descrito que se trata de una pauta habitual en las últimas cuatro décadas, recomendando su práctica, en vista del relativo éxito de estudios previos. Si su hijo (o usted, como adulto), está siendo tratado con fármacos para el TDAH, consulte con su especialista de referencia la posibilidad de dejar de tomarlo de forma puntual o definitiva.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.

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Los trastornos autistas aumentan en torno a un 10-17% al año

autismo

Los Trastornos del Espectro Autista (TEA), o el autismo, como se conoce mayoritariamente en la sociedad, son unos trastornos del neurodesarrollo que aparecen durante los primeros años de la infancia, y que en muchos casos lastran de forma importante la calidad de vida del paciente. Éste presenta unas carencias en cuanto a la comunicación e interacción social, patrones repetitivos y restrictivos del pensamiento, intereses extraños o poco acordes con su edad, etc.

Para que un paciente con autismo pueda presentar una vida lo más normalizada posible, es vital que el diagnóstico sea lo más precoz posible, ya que el trabajo que se realiza en su tratamiento, a tan tempranas edades, es fundamental. En dicho tratamiento están involucradas diferentes disciplinas (psiquiatras, psicólogos, pedagogos, profesores…), que pueden conseguir, con ayuda del paciente y su familia, que el funcionamiento personal y social de las personas con TEA sea satisfactorio.

Es cierto que hay diferentes grados de autismo. En psiquiatría hablamos de tres, en función del tipo de ayuda que necesiten. Aquellos que presentan un funcionamiento más bajo, a menudo precisan apoyo psiquiátrico más incisivo, pues pueden presentar alteraciones de conducta más pronunciadas, importante angustia y ansiedad, etc.

El diagnóstico de TEA aumenta a un ritmo de en torno a 10-17% al año. Esto, como sucede en el caso de otras patologías, se debe en parte al mejor conocimiento de la enfermedad, que permite un diagnóstico más precoz. Pero también se estima que la contaminación ambiental y los desequilibrios nutricionales en etapas tempranas del embarazo, cuando el cerebro está en pleno desarrollo y es extremadamente vulnerable puede ser fundamental para acabar padeciéndolo.

Como siempre en psiquiatría, pero de forma especial con los niños, ante la sospecha de que nuestro hijo pueda padecer algún tipo de trastorno (no interactúa con niños en el parque, sufre un retraso en el aprendizaje, en el habla, en empezar a andar, juega de forma poco normalizada, etc) es fundamental ponernos cuanto antes en contacto con un especialista.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

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