El retraso en la emancipación aumenta la depresión entre los jóvenes

desempleo-juvenil

Las circunstancias socioeconómicas que nos está tocando vivir están cambiando tanto a los individuos como a sus demandas en psiquiatría. Ya os habíamos hablado de algunas consecuencias de la crisis económica sobre nuestra salud mental, y a medida que va pasando el tiempo, vamos siendo conscientes de otras.

Una de ellas es el retraso en la edad de emancipación de los jóvenes. Muchos de ellos no consiguen abandonar el hogar paterno hasta una edad muy avanzada, si es que llegan a conseguirlo en algún momento. Ello lleva consigo una menor madurez y mayor dificultad para afrontar frustraciones diarias, lo que tiene como consecuencia ansiedad, irritabilidad, insomnio y sintomatología depresiva.

Uno de los objetivos de todo ser humano es sentirse útil, y a menudo esa utilidad viene de la mano de una ocupación. Cuando uno no consigue encontrar un trabajo, y siente que depende de terceros para poder seguir accediendo a una vivienda y a cualquier otro tipo de sustento, la autoestima se ve afectada y eso desemboca a menudo en episodios depresivos.

Aunque, como siempre digo, visitar a un especialista no va a hacer que consigamos un trabajo, es importante consultar ante la aparición de cualquiera de estos síntomas enumerados con anterioridad, pues sí se puede procurar una mejor tolerancia a nuestra situación, y evitar problemas de salud graves en un futuro.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.

Las descargas eléctricas y el estado de ánimo

estado-de-animo

Seguramente muchos habréis escuchado hablar de la Terapia Electroconvulsiva (TEC), quizás más conocida como electroshock. Se trata de una técnica con cierto grado de polémica y muy mala prensa, derivada en gran medida por el trato que ha recibido en el mundo del cine y, no lo neguemos, por lo mal que se utilizaba hace ya unas cuantas décadas. La realidad actual es bien distinta, y hablamos del TEC como una técnica enormemente segura y de mucha eficacia en algunos casos.

Además del TEC, actualmente se están empezando a emplear otras técnicas, como la Estimulación Transcraneal, especialmente recomendadas en casos de depresiones resistentes a tratamiento farmacológico, si bien su indicación puede ser más amplia.

No se conoce del todo el mecanismo de acción del TEC, si bien se sigue investigando en ello. Se sabe, eso sí, que hablamos de una técnica de enorme seguridad, que apenas tiene efectos adversos (el más común, amnesia de las dos horas previas y posteriores a su aplicación) y en la que se confía tanto que es de primera indicación en poblaciones especiales como las embarazadas. Otros pacientes, como los ancianos con depresiones graves, o los pacientes que sufren depresiones catatónicas, mejoran mucho habitualmente con esta técnica.

El uso de anestésicos y relajantes musculares ha mejorado claramente lo deficitario de su aplicación hace décadas, y los especialistas debemos ser receptivos a su uso, tenerlo en mente, sobre todo en pacientes que no acaban de mejorar con las terapias y fármacos habituales. Por su parte, el paciente debe confiar en el profesional que le recomienda la terapia, por encina de los miedos adquiridos, fruto del desconocimiento.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.