5 signos para detectar si un niño tiene TDAH

tda

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una de las patologías más importantes en psiquiatría relacionadas con niños y adolescentes y se estima que afecta a entre un 2 y un 5% de la población infantil. Su tratamiento se hace especialmente importante si atendemos a datos como que el 20% de los casos de fracaso escolar en nuestro país están asociados a esta patología, según el Informe TDAH en España’, elaborado por más de 200 expertos del campo científico, asistencial, educativo y socioeconómico. Aunque nunca es fácil resumir en su totalidad los síntomas que afectan a un niño que padece TDAH, si podemos encontrar algunos comportamientos que, sobre todo cuando se detectan en conjunto, deben motivar la consulta a un especialista.

1. Inquietud. Aunque de forma habitual podemos afirmar que los niños son activos e inquietos, en el TDAH ese comportamiento es más remarcable: se levanta cuando debe estar sentado, corre y salta en situaciones inapropiadas, o tiene dificultad para jugar tranquilamente e interrumpe a otros en los juegos.

2. Falta de atención. No se trata en este caso de despistes puntuales, sino más bien de una conducta que perdura en el tiempo: cuando un niño está de forma habitual ensimismado, no atiende y comete errores, no escucha y olvida con facilidad las instrucciones o pasa por alto las tareas que debe desenvolver a diario.

3. Esfuerzo mínimo. Un niño puede padecer TDAH cuando con frecuencia trata de evitar o se molesta cuando se le pide que realice tares que implican un mayor esfuerzo mental, especialmente aquellas que requieren una concentración prolongada.

4. Distracción. Es común que una persona con TDAH a menudo se distraiga con facilidad por estímulos externos o que mientras se supone que debería estar prestando atención a una tarea, juguetee con las manos, los pies o algún objeto a su alcance.

5. Impulsividad. Cuando hablamos de impulsividad, nos referimos a problemas para inhibir ciertos comportamientos o conductas: hablar demasiado, de forma inapropiada y en momentos poco oportunos, demorar respuestas o adelantarlas (responder antes de que finalice la pregunta), no esperar turnos. También se relaciona con la falta de autocontrol, a veces confundida con la espontaneidad o la mala educación.

TDAH

Es importante tener en cuenta que algunos de estos síntomas pueden estar presentes a edades tempranas y en varios contextos (en casa, en el colegio o con los amigos y familiares), si bien no es necesario que se manifieste en todos ellos.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.

¿Cómo actuar con un niño maltratado?

abuso-infantil_655x438

La actualidad ha puesto los abusos sobre los niños en primer orden del día. Recordemos que el tipo de abuso puede ser de distinta orden (sexual, físico, psicológico, o el acoso escolar por parte de compañeros – bullying- pueden ser algunos ejemplos), y que cada uno de ellos puede manifestarse de diferente manera.

Los casos de abuso sexual sobre niños son mucho más frecuentes de lo que puedan parecer. En primer lugar, como en el resto de abusos, lo principal es intentar mantenerse vigilante, pero también calmado. No todo abuso acaba necesariamente suponiendo un problema psiquiátrico para el niño, es decir, no todo niño que ha sido víctima de abuso tiene que ir a consulta con un psiquiatra o psicólogo infantil, ni es necesario que desarrolle ningún tipo de patología en el futuro.

Si conocemos que el niño está siendo víctimas de abusos en el medio familiar o escolar, por ejemplo, es más fácil permanecer alerta. Si no, hay ciertos signos que pueden hacer captar nuestra atención: un cambio en el carácter del niño, tendencia a la introversión, irritabilidad, miedo a ir al colegio cuando antes no lo tenía, que se vuelva más asustadizo, que aumenten las pesadillas, juegos con alto contenido sexual… Ninguno de esos factores, por separado, puede asegurarnos que el niño esté siendo víctima de abusos, pero sí nos invita a intentar entablar una conversación con él para observar si eso ha sido posible.

Una vez se confirma el abuso (hecho que no siempre es fácil, ya que a ciertas edades es difícil discernir entre si lo que cuenta el niño es real o es una fabulación propia de la infancia), el camino a seguir sería la vigilancia, y tan solo se llevará a cabo una intervención más incisiva si el profesional que pueda llevar el caso lo estima oportuno.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.