El duelo: ¿se trata? ¿cuándo?

duelo

El duelo es un proceso habitual, que a menudo consultamos en psiquiatría. Aunque habitualmente entendemos como duelo el proceso de adaptación a la muerte de un ser querido, en realidad el duelo es algo más que eso. Cualquier cambio de rol que conlleva cierta pérdida puede conllevar un duelo. Así, una separación matrimonial, o la pérdida de un puesto de trabajo, también acarrean esa fase de adaptación que denominamos duelo.

El duelo, en principio, es un proceso normal que no debe ser tratado. Se entiende que todos necesitamos un tiempo para ir afrontando y adaptándonos a la pérdida, y que a menudo durante ese proceso podemos tener momentos de llanto, tristeza, dificultades para dormir, etc. No debe preocuparnos en exceso, salvo que esos síntomas sean de excesiva importancia, y debemos normalizarlo.

Pero en ocasiones el proceso de duelo se complica. Hablamos de duelo patológico cuando la adaptación no acaba de conseguirse, dura demasiado, la tristeza no disminuye de intensidad con el paso del tiempo… En ese caso el que nace como duelo normal, puede acabar desembocando en sintomatología depresiva de cierta importancia, por lo que sí puede llegar a ser preciso que la persona que lo sufre se ponga en manos de un especialista.

Aunque los plazos deben verse con relatividad, en función de cada paciente, se suele tener como referencia un periodo de unos seis meses de adaptación a la pérdida. Todo duelo sigue ciertas fases, de las que se habla habitualmente, y que suelen cumplirse de forma inconsciente. Es cierto que si la calidad de vida del que está en proceso de duelo se ve muy afectada, podría ser necesario consultar su normalidad antes de ese periodo de los seis meses, pero el primer paso debe ser siempre el de obrar con naturalidad.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.

Los trastornos mentales secundarios a problemas laborales afectan el doble a mujeres que a hombres

estrés-laboral

El trabajo es una de las mayores preocupaciones del ser humano. En la actualidad, además, eso se muestra de formas diferentes. Obviamente, en psiquiatría recibimos muchas visitas por problemas secundarios a no tener una ocupación laboral, lo que deriva en preocupación por una mala situación económica y familiar. Pero la gente que sí tiene un trabajo a menudo se encuentra con dificultades dentro del mismo.

El estrés, la violencia, el acoso e incluso las agresiones son, por desgracia, mucho más habituales dentro del ámbito laboral de lo que uno podría imaginar. Es natural concluir que esto traerá problemas psiquiátricos como ansiedad o sintomatología depresiva. Debemos añadir que en algunos casos ya se presenta patología psiquiátrica previa, que se puede ver agravada por este tipo de inconvenientes.

Un estudio navarro ha atendido a cerca de 500 personas con sintomatología similar a la comentada durante los años 2009-2012. El número de mujeres atendidas fue casi el doble de de hombres. Sectores como la Administración Pública o la Hostelería pueden ser especialmente vulnerables a este problema.

Detrás de esta situación se esconde, principalmente, una exigencia de servicio por encima de lo que la persona puede ofrecer, lo que acaba derivando en muchísimos casos (hasta el 80%), en situaciónes de baja laboral, lo que con la ley actual, empeora la economía del paciente. Eso puede derivar en mayor ansiedad, y comenzamos con la pescadilla que se muerde la cola. Ante los primeros síntomas de ansiedad o depresión, sería conveniente ponerse en manos del médico para, como insistimos a menudo en este blog, intentar realizar un diagnóstico y, de ser necesario, tratamiento precoz.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.