Psicosis y cannabis: ¿provoca el consumo de cannabis enfermedades psicóticas?

cannabis

El uso de cannabis está muy extendido en la sociedad, y se trata de una droga que habitualmente ligamos a la presencia de síntomas psicóticos (alucinaciones y delirios, principalmente). Al ser este uso tan habitual, principialmente a partir de los últimos años de la adolescencia, hasta la edad adulta, es frecuente encontrar pacientes que lo consumen con cierta asiduidad.

¿Provoca el consumo de cannabis enfermedades psicóticas? La respuesta es ambigua. Lo que sí parece claro es que gente que ya ha tenido algún tipo de síntomas psicóticos se va a ver especialmente perjudicado por un uso de esa sustancia, teniendo un riesgo muy elevado de volver a padecerlos. Además, una intoxicación por cannabis por sí sola puede provocar un episodio psicótico breve (desde unos minutos hasta unas 72 horas).

Lo que no está claro a día de hoy es si un uso continuado de cannabis puede provocar enfermedades como la Esquizofrenia. No hay estudios que lo afirmen con seguridad. Sí parece que este consumo puede acelerar la aparición en pacientes genéticamente sensibles al desarrollo de la enfermedad, y en muchos casos nos encontramos a pacientes que, sin tener ningún tipo de sintomatología previa, empiezan a padecerla cuando inician el consumo de cannabis.

Lo que es difícil de responder a día de hoy es: ¿y si no hubiese consumido nunca cannabis hubiese desarrollado esos síntomas de Esquizofrenia? Probablemente sí, y otro hecho hubiese servido de ruptura biológica suficiente para el inicio de esa enfermedad pero, como digo, no es algo que se pueda afirmar de forma categórica.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.

¿El alcoholismo es una enfermedad? ¿Cómo puedo dejar el alcohol?

alcoholismo

El alcoholismo es uno de los trastornos más prevalentes de la psiquiatría en la actualidad. Es decir, uno de los que más personas padecen. Como hemos comentado con anterioridad sobre otras patologías, el alcoholismo no llega a ser diagnosticado ni tratado en muchos casos, ya que el consumo de alcohol es una práctica habitual dentro de la sociedad, y no siempre está clara la barrera entre un consumo esporádico y un problema de dependencia de alcohol.

Hay varios signos de alerta ante la aparición de un cuadro adictivo. Entre otros, la necesidad de consumir, la aparición de síntomas de abstinencia cuando se lleva un tiempo sin beber (sudores, temblores, dolores musculares o en zona lumbar) el insomnio, náuseas o vómitos. Dado que muchos de esos síntomas son muy desagradables, y desaparecen si se vuelve a consumir, muchos alcohólicos buscan en la bebida esa cura a sus males.

La cuestión es que este problema tiende a cronificarse, y el alcohol, como casi cualquier otra droga, ejerce un efecto a nivel del sistema nervioso central. Más allá de las nefastas consecuencias físicas del consumo continuado de alcohol (problemas hepáticos graves, mayor índice de aparición de diabetes, aumento de patología cardiovascular) a nivel psiquiátrico sus efectos son devastadores. El consumo de alcohol aumenta la aparición de procesos depresivos, demencias o las tasas de suicidio. Además, el alcoholismo es un problema muy grave no sólo para quien lo padece, sino también para sus allegados, a menudo sufridores en silencio.

Es por esto que abandonar su consumo es de vital importancia, pero debe hacerse siempre con la ayuda de un profesional, para evitar la aparición de esos síntomas de abstinencia antes comentados, que podrían llegar a lo que se conoce como delirium tremens, una situación en la que el paciente puede presentar síntomas como alucinaciones, delirios, y que en algunos casos puede llegar a provocar la muerte.

Así, ante una voluntad de abandono (el paciente debe reconocer que tiene un problema de consumo para poder iniciar un tratamiento de forma eficaz), se debe contactar con un especialista para que facilite y dote de seguridad el proceso, ya que existen tratamientos que facilitan enormemente el abandono, sin necesidad de pasar por ningún tipo de síntomas de abstinencia.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
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alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

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