Los niños con TDAH tienen peor comprensión lectora y memoria de trabajo

Ricardo

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una compleja patología de la que ya os habíamos hablado. Creencias sobre la misma aparte, la mayoría de los estudios sobre dicha patología sitúan su prevalencia entre el 4-7% de los niños en edad escolar. Esto, traducido al día a día, implica que en casi todas las clases habrá, al menos, uno o dos niños que lo padezcan.

Como se sabe, el trastorno puede cursar únicamente como un déficit de atención, sin la parte de la hiperactividad e impulsividad propiamente dicha. Este déficit de atención, sobre todo cuando lo interpretamos en base a su rendimiento académico, puede ser la parte más limitante del crecimiento y maduración adecuadas del niño.

Un reciente estudio griego que ha comparado la memoria de trabajo y comprensión lectora de un grupo de niños diagnosticados de TDAH, comparado con un grupo de niños sanos con misma edad y coeficiente intelectual, ha mostrado algunas diferencias significativas. Los niños que padecen el trastorno tienen peores niveles de memoria de trabajo, es decir, recuerdan peor lo que han leído y, además, su nivel de comprensión lectora es menor.

Este hecho, acompañado de otros como las dificultades para concentrarse en una tarea, para organizarse, estructurar un trabajo, deben ser estudiados con esmero, ya que de ellos depende, en gran medida, el futuro del niño. No todo niño con bajo rendimiento académico padece un TDAH, claro está, pero la extraordinaria delicadeza del momento en que este puede dar sus primeros síntomas debe ponernos sobre alerta y, ante la duda, solicitar el consejo de un especialista.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.

¿Cómo detectar en mi hijo un TDAH? ¿Cuándo tratarlo?

tdah

Ya os había hablado del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), y hoy intentaré ayudar a que podáis entender cómo detectar su posible existencia en la población, sobre todo en caso de vuestros hijos o conocidos (recordemos que se trata de una patología que también afecta a adultos).

Lo primero que hay que dejar claro es que los niños son inquietos, y que la inquietud no es sinónimo de TDAH. Lo normal es que les cueste comportarse como adultos, básicamente porque no lo son, y su forma de funcionar debe ser analizada de manera singular.

La voz de alarma a veces nace en el colegio, donde al niño le cuesta permanecer sentado en su silla durante las clases, corre y salta en situaciones inapropiadas, precipita respuestas de forma impulsiva, le cuesta guardar su turno o interrumpe constantemente actividades de otros. Esto hace que a menudo las relaciones interpersonales se vean afectadas durante el desarrollo del niño, y que le cueste hacer amigos, o mantenerlos.

Además, signos de inatención como caer en habituales errores por descuido, dificultad para mantener la atención en una tarea y no finalizarlas (no porque no quiera, sino porque le cuesta más de lo normal), distraerse ante el menor estímulo o una deficiente capacidad de organización deben poner en alerta a padres y cuidadores.

El paso a dar es contactar con un especialista, para que valore si el paciente sufre algún trastorno o no. En caso de que sea así, el tratamiento incluiría un abordaje a menudo en dos direcciones: cambiar algunos aspectos del funcionamiento diario que podrían ayudar a compensar las deficiencias del paciente, y, en caso preciso, pautar un tratamiento farmacológico.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

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