Avatar de Desconocido

Acerca de dralbertoramos

Médico Especialista en Psiquiatría. Psiquiatría del adulto e infanto-juvenil. Ansiedad, Depresión, Adicciones, T. Bipolar, Esquizofrenia y otras psicosis, Demencias, TDAH del niño y del adulto. Trabajé en el Sergas en el Servicio de Psiquiatría de A Coruña. Actualmente también desarrollo mi actividad profesional en el Sanatorio La Robleda. Colaboré en el Programa para la Detección Precoz del Trastorno Bipolar del Zucker Hillside Hospital de New York.

¿Abusamos de los ansiolíticos? ¿Pueden generar dependencia?

Ansioliticos

Existen muchas voces autorizadas que alertan del aumento del consumo de psicofármacos en la actualidad. Se entiende que, de alguna forma, se está buscando ayuda en las medicinas para los problemas de la vida diaria. Aunque es un argumento que posee cierta razón, conviene matizar siempre las cosas y no darlo como categórico y válido para todos los pacientes.

En la actualidad, como os hablamos en el nacimiento del blog, hay mucha gente que acude a consultas especializadas porque su situación personal es muy delicada (problemas económicos, laborales, familiares). Obviamente, la solución definitiva a esos problemas nunca va a estar en una pastilla, pero es labor del psiquiatra (y de cualquier otro profesional de la salud) procurar alivio y mejorar la calidad de vida del paciente cuando el objetivo de la curación completa no es realista.

Así, se utilizan mucho los ansiolíticos, prinpicalmente un grupo de ellos llamados benzodiacepinas. Algunos de los más conocidos pueden ser Alprazolam (Trakimazin), Lorazepam (Orfidal), Diazepam (Valium) o Clorazepato Dipotásico (Tranxilium).

Pues bien: ¿los ansiolíticos son malos y debemos evitarlos?. En absoluto. Son fármacos muy válidos para muchos momentos, pero deben ser administrados con conocimiento. La efectividad de los ansiolíticos a corto plazo mejora a la de otros grupos de fármacos que necesitan mayor tiempo de espera para ser de ayuda para el paciente. Es por eso que pueden resultar muy útiles en el inicio de un proceso.

El problema viene en demorar el momento de la retirada. Al pautar una benzodiacepina debemos tener en mente ir reduciendo dosis tras las 3-4 primeras semanas de tratamiento, y, en caso de que el paciente necesite tomar medicinas durante más tiempo, seguramente otras opciones serían más indicadas para medio y largo plazo. Dar una medicina a un paciente que funciona de inmediado es muy agradecido para él y para el médico, pero no podemos cometer el error de tender a cronificarla en el tiempo.

Así, valorar que un paciente que acaba de ser despedido del trabajo, o que acumula unas deudas ahogantes no tiene por qué ir al psiquiatra o tomar ningún tipo de fármaco porque no le va a solucionar la vida es quedarse con una lectura horriblemente simplista. En muchos casos, además, la psicoterapia puede y debe ser tratamiento de apoyo y, a veces, principal (sin que llegue a ser necesario medicarse, o haciéndolo solo durante un breve tiempo).

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.

¿Qué es la Esquizofrenia?

depre

Como en otras patologías (pusimos el ejemplo del Trastorno Bipolar hace pocos días), a menudo utilizamos mal el concepto de Esquizofrenia, con datos que no se ajustan a la realidad.

La Esquizofrenia es una enfermedad mental que consiste en la alteración del contenido de la realidad por parte del paciente, mediante la existencia de alucinaciones, delirios y que cursa habitualmente con un discurso patológico, en el que el enfermo tiene serias dificultades para seguir el hilo de la conversación de forma estructurada.

Las alucinaciones presentes en la Esquizofrenia son principalmente auditivas. Esto es: escuchar voces dentro de nuestra cabeza que no están ahí realmente. Los vecinos de varios pisos más arriba, gente por la calle, o voces desconocidas que nos dan órdenes, nos insultan, nos amenazan. Estas voces no tienen por qué poseer siempre un carácter negativo, ya que en ocasiones (en pocas, realmente) los enfermos las perciben con un contenido agradable. Las alucinaciones visuales (ver cosas que no están ahí realmente) casi nunca pertenecen a la sintomatología de la Esquizofrenia, y hay que buscar otras causas que las expliquen.

Los delirios son convicciones falsas que el paciente defiende contra toda lógica. Pueden tener una base real, pero se expresan de forma irracional. Por ejemplo: una persona puede creer que su pareja le es infiel (y que realmente lo sea), pero lo explica en base a situaciones como que «me estás siendo infiel porque hoy has puesto las servilletas rojas para comer». Los contenidos de los delirios son muy numerosos, entre los más habituales están las convicciones de estar siendo perseguido por la policía, espiado por los vecinos, tener el teléfono pinchado o poseer micrófonos escondidos en casa.

Los pacientes que sufren esquizofrenia no son conscientes de padecerla, en la mayoría de los casos. Es más, una vez son diagnosticados y tratados, a menudo niegan la posibilidad de tener la enfermedad. Por este motivo, suelen no tomar el tratamiento, o abandonarlo una vez se encuentran estabilizados, lo que aumenta mucho en número de recaídas.

Dr. Alberto Ramos Caneda
Especialista en Psiquiatría
CliniqSantiago
981 56 49 40
alberto.ramos.psiquiatra@gmail.com

*Si en algún momento consideráis oportuno hablar de algún tema en concreto, podéis hacer vuestra pregunta/sugerencia en los comentarios.